Se quejan del impago de sus salarios "mientras el Ayuntamiento almeriense presume de resultados históricos"
ALMERÍA HOY / 10·04·2026
Los trabajadores del servicio de Caddie Master del Campo Municipal
Alborán Golf han presentado hoy viernes una denuncia ante la Inspección de
Trabajo después de seguir sin cobrar sus salarios a día 10 de abril, una situación
que, según sostienen, no responde a un simple retraso administrativo, sino a una
actuación dirigida a amedrentarles tras haber iniciado un conflicto laboral para
defender sus derechos. El colectivo reclama unas condiciones dignas tras 14
años de sueldos mínimos, sin antigüedad, en un largo periplo de cesiones
ilegales.
La denuncia sitúa el foco en la nueva empresa adjudicataria del servicio, Salzillo Servicios Integrales S.L., mercantil murciana que se ha subrogado en la relación laboral con la plantilla en medio de un conflicto abierto por la precariedad salarial, las sucesivas subrogaciones empresariales y la posible existencia de una cesión ilegal de mano de obra encubierta tras ese modelo de gestión.
Según exponen los trabajadores, representados en el conflicto a través del despacho laboralista de Francisco Ruano, en una colaboración estratégica con el abogado Javier Salvador, la empresa habría intentado imponer un documento de asunción de la subrogación que no han querido firmar por entender que supone una pérdida de derechos. Pese a ello, la mercantil dispone de todos los datos necesarios para abonar las nóminas, incluyendo altas en Seguridad Social, datos personales y cuentas bancarias facilitadas por diferentes medios.
Los denunciantes entienden que el impago selectivo no solo encaja en la infracción grave prevista en el artículo 8.1 de la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, relativa al impago y los retrasos reiterados en el salario debido, sino que además afecta al derecho de defensa de los trabajadores en su vertiente de garantía de indemnidad, al producirse justamente después dehaber activado acciones frente a la situación laboral que arrastran desde hace años.
La denuncia se produce, además, en un momento en que el propio Ayuntamiento de Almería presume públicamente de los resultados del campo. El pasado 9 de abril, el Consistorio aseguró que Alborán Golf atraviesa “el mejor momento de su historia”, con un incremento cercano al 4% en el primer trimestre del año, un aumento de casi el 25% en la recaudación de marzo respecto al mismo mes de 2025 y picos de hasta 300 jugadores diarios, llegando a afirmar el concejal DEL equipo de gobierno de la ciudad de Almería, Joaquín Pérez de la Blanca, del Partido Popular, que el campo se consolida “como un referente deportivo y turístico”. Para los trabajadores, esa afirmación hace aún más difícil de justificar que la plantilla siga sin cobrar. Si, como sostiene el Ayuntamiento, el campo vive un momento récord en facturación, jugadores y actividad, resulta todavía más grave que quienes hacen posible el funcionamiento diario del servicio no perciban sus salarios en plazo, lleven 14 años arrastrando sueldos mínimos y sin que se reconozca ningún plus por antigüedad. La contradicción, a juicio de los representantes del colectivo, sitúa la responsabilidad política de lo que está ocurriendo directamente en el concejal del PP, Joaquín Pérez de la Blanca, que sigue sin ofrecer una solución a unos trabajadores que, aunque hasta ahora venían soportando salarios muy por debajo de su categoría, al menos cobraban a tiempo.
El conflicto laboral abierto por la plantilla no se limita al impago actual. Los trabajadores sostienen que llevan años sufriendo una situación estructural de precariedad derivada de un sistema de subrogaciones empresariales sucesivas que, lejos de mejorar sus condiciones, ha servido para perpetuar salarios bajos, ausencia de reconocimiento de antigüedad y una progresiva pérdida de derechos. En ese contexto, el retraso actual en el pago se interpreta como un salto cualitativo: del perjuicio económico sostenido en el tiempo a una medida de presión directa sobre familias que dependen de ingresos muy modestos.
Los Caddie Master de Alborán Golf recuerdan que son la primera línea de atención del principal equipamiento deportivo vinculado al golf en la ciudad de Almería y que, pese al papel esencial que desempeñan en la experiencia de los usuarios y deportistas que visitan la instalación, siguen siendo tratados como una plantilla de segunda. Por ello, advierten de que la denuncia presentada ante Inspección de Trabajo no será el último paso si no se regulariza de inmediato la situación, ya que barajan otras acciones como la impugnación del modelo laboral que se viene aplicando al servicio, la reclamación de cantidades y la defensa colectiva de los trabajadores frente a cualquier represalia derivada del ejercicio de sus derechos.
La denuncia sitúa el foco en la nueva empresa adjudicataria del servicio, Salzillo Servicios Integrales S.L., mercantil murciana que se ha subrogado en la relación laboral con la plantilla en medio de un conflicto abierto por la precariedad salarial, las sucesivas subrogaciones empresariales y la posible existencia de una cesión ilegal de mano de obra encubierta tras ese modelo de gestión.
Según exponen los trabajadores, representados en el conflicto a través del despacho laboralista de Francisco Ruano, en una colaboración estratégica con el abogado Javier Salvador, la empresa habría intentado imponer un documento de asunción de la subrogación que no han querido firmar por entender que supone una pérdida de derechos. Pese a ello, la mercantil dispone de todos los datos necesarios para abonar las nóminas, incluyendo altas en Seguridad Social, datos personales y cuentas bancarias facilitadas por diferentes medios.
Los denunciantes entienden que el impago selectivo no solo encaja en la infracción grave prevista en el artículo 8.1 de la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, relativa al impago y los retrasos reiterados en el salario debido, sino que además afecta al derecho de defensa de los trabajadores en su vertiente de garantía de indemnidad, al producirse justamente después dehaber activado acciones frente a la situación laboral que arrastran desde hace años.
La denuncia se produce, además, en un momento en que el propio Ayuntamiento de Almería presume públicamente de los resultados del campo. El pasado 9 de abril, el Consistorio aseguró que Alborán Golf atraviesa “el mejor momento de su historia”, con un incremento cercano al 4% en el primer trimestre del año, un aumento de casi el 25% en la recaudación de marzo respecto al mismo mes de 2025 y picos de hasta 300 jugadores diarios, llegando a afirmar el concejal DEL equipo de gobierno de la ciudad de Almería, Joaquín Pérez de la Blanca, del Partido Popular, que el campo se consolida “como un referente deportivo y turístico”. Para los trabajadores, esa afirmación hace aún más difícil de justificar que la plantilla siga sin cobrar. Si, como sostiene el Ayuntamiento, el campo vive un momento récord en facturación, jugadores y actividad, resulta todavía más grave que quienes hacen posible el funcionamiento diario del servicio no perciban sus salarios en plazo, lleven 14 años arrastrando sueldos mínimos y sin que se reconozca ningún plus por antigüedad. La contradicción, a juicio de los representantes del colectivo, sitúa la responsabilidad política de lo que está ocurriendo directamente en el concejal del PP, Joaquín Pérez de la Blanca, que sigue sin ofrecer una solución a unos trabajadores que, aunque hasta ahora venían soportando salarios muy por debajo de su categoría, al menos cobraban a tiempo.
El conflicto laboral abierto por la plantilla no se limita al impago actual. Los trabajadores sostienen que llevan años sufriendo una situación estructural de precariedad derivada de un sistema de subrogaciones empresariales sucesivas que, lejos de mejorar sus condiciones, ha servido para perpetuar salarios bajos, ausencia de reconocimiento de antigüedad y una progresiva pérdida de derechos. En ese contexto, el retraso actual en el pago se interpreta como un salto cualitativo: del perjuicio económico sostenido en el tiempo a una medida de presión directa sobre familias que dependen de ingresos muy modestos.
Los Caddie Master de Alborán Golf recuerdan que son la primera línea de atención del principal equipamiento deportivo vinculado al golf en la ciudad de Almería y que, pese al papel esencial que desempeñan en la experiencia de los usuarios y deportistas que visitan la instalación, siguen siendo tratados como una plantilla de segunda. Por ello, advierten de que la denuncia presentada ante Inspección de Trabajo no será el último paso si no se regulariza de inmediato la situación, ya que barajan otras acciones como la impugnación del modelo laboral que se viene aplicando al servicio, la reclamación de cantidades y la defensa colectiva de los trabajadores frente a cualquier represalia derivada del ejercicio de sus derechos.
