ALMERÍA HOY / 06·04·2026
Los datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) correspondientes al mes de marzo arrojan un balance agridulce para la provincia de Almería. A pesar de coincidir con el periodo festivo de la Semana Santa, tradicionalmente propenso a la contratación, el número de personas sin trabajo apenas se ha reducido en 33 personas respecto a febrero. Este tímido descenso del -0,08% deja la cifra total de desempleados en 42.531, evidenciando una parálisis en la capacidad de absorción del mercado laboral almeriense durante el último mes.
Aunque desde una perspectiva histórica el dato de marzo es el más bajo desde 2008 y la comparativa interanual muestra una reducción de 4.311 parados respecto al año anterior, la realidad actual refleja una evolución desigual por sectores. La ligera mejoría se ha concentrado en la construcción, con 163 parados menos, y en los servicios, que restó 125 personas a sus listas. Por el contrario, el colectivo sin empleo anterior ha experimentado un repunte preocupante de 270 personas, a lo que se suma un ligero incremento en la agricultura con 32 nuevos desempleados.
En cuanto a la radiografía del desempleo en la provincia, la brecha de género sigue siendo una asignatura pendiente: de las 42.531 personas sin trabajo, 24.954 son mujeres frente a 17.577 hombres. Por su parte, el desempleo juvenil se sitúa en 3.934 menores de 25 años. A pesar de este estancamiento en las cifras del paro, la contratación sí ha mostrado mayor dinamismo en volumen, con 19.565 nuevos contratos registrados en marzo, de los cuales más de la mitad (55,5%) han sido de carácter indefinido.
La nota positiva llega desde la Seguridad Social, que ha alcanzado un máximo histórico en la provincia con 343.458 afiliados medios, superando incluso los registros de finales de 2025. Sin embargo, este récord de afiliación contrasta con la lenta salida de las listas del paro, lo que sugiere que, si bien se crea empleo, la provincia todavía arrastra una bolsa de desempleo estructural difícil de reducir. Actualmente, el SEPE destina más de 38 millones de euros mensuales a financiar prestaciones en Almería, dando cobertura a 25.642 beneficiarios.
Aunque desde una perspectiva histórica el dato de marzo es el más bajo desde 2008 y la comparativa interanual muestra una reducción de 4.311 parados respecto al año anterior, la realidad actual refleja una evolución desigual por sectores. La ligera mejoría se ha concentrado en la construcción, con 163 parados menos, y en los servicios, que restó 125 personas a sus listas. Por el contrario, el colectivo sin empleo anterior ha experimentado un repunte preocupante de 270 personas, a lo que se suma un ligero incremento en la agricultura con 32 nuevos desempleados.
En cuanto a la radiografía del desempleo en la provincia, la brecha de género sigue siendo una asignatura pendiente: de las 42.531 personas sin trabajo, 24.954 son mujeres frente a 17.577 hombres. Por su parte, el desempleo juvenil se sitúa en 3.934 menores de 25 años. A pesar de este estancamiento en las cifras del paro, la contratación sí ha mostrado mayor dinamismo en volumen, con 19.565 nuevos contratos registrados en marzo, de los cuales más de la mitad (55,5%) han sido de carácter indefinido.
La nota positiva llega desde la Seguridad Social, que ha alcanzado un máximo histórico en la provincia con 343.458 afiliados medios, superando incluso los registros de finales de 2025. Sin embargo, este récord de afiliación contrasta con la lenta salida de las listas del paro, lo que sugiere que, si bien se crea empleo, la provincia todavía arrastra una bolsa de desempleo estructural difícil de reducir. Actualmente, el SEPE destina más de 38 millones de euros mensuales a financiar prestaciones en Almería, dando cobertura a 25.642 beneficiarios.

