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PASEO ABAJO/Juan Torrijos
Así se encuentra el Psoe, habría que decir mejor el sanchismo, ante las elecciones del 17 de mayo. Hay quien asegura que el socialismo debe desaparecer, uno entiende que debe ser el sanchismo el que nos diga adiós, y para siempre. Pero dejemos que sea el paso del tiempo, y especialmente los votos de los ciudadanos, los que nos digan lo que quieren del Psoe y del sanchismo. Entremos en el candidato almeriense, que es lo que se lleva en estos días.
Era sabido, desde que llegó a la secretaría de organización de su partido, que su nombre estaría en puesto de salida de cara a unas elecciones. Y ahí lo tienen. Hay quien asegura que es un “susanista de pro”. En política se es partidario de un jefe o jefa hasta que este o esta deja de serlo. Y Susana Díaz, es reconocido por los más cercanos a la hoy senadora, tiene pocas posibilidades de volver a alcanzar la presidencia de la Junta, o la secretaría general del Psoe. También se ha comentado que José Nicolás ha sido un compañero fiel a la hija de Martirio Tesoro durante su etapa de subdelegada del gobierno, y que entre sus valedores últimos se encuentra Antonio Hernando y su compañera.
Una vez que ha logrado lo que esperaba, y que se va a convertir en diputado autonómico en el convento sevillano, lo importante es saber las expectativas que le esperan a la candidatura que encabeza. Es evidente que no se le puede echar toda la culpa a la lista almeriense de los resultados que obtengan el 17 de mayo, antes hay que pensar en las políticas de Sánchez, las corrupciones de Ábalos y cía, los viajes a la vida nocturna de Tito Berni, la familia del propio presidente, así como sus uniones con los delincuentes catalanes, los hijos de eta y los racistas del Pnv, sin olvidar algunas de las leyes que Podemos y Sumar le han hecho llevar y votar en el parlamento nacional. Se suele decir en estos casos, y en muchos así es, que la lista que encabeza José Nicolás puede pagar el pato de lo mal hecho en Madrid. Y por si le faltaba algo, la candidata a la presidencia es la mujer que ha estado procurando darles dinero a los catalanes a costa del resto de las comunidades, y que estos últimos días su nombre ha sido vinculado por algún subalterno suyo en hacienda en tramas que le deben preocupar.
El problema de José Domingo Ayala es lograr que Vox no le gane a su lista el segundo puesto en la provincia. Esa debe ser su meta. No lograrlo sería un duro fracaso para el partido y para él como cabeza de lista. Las encuestas solo son eso, intenciones ciudadanas, normalmente cocinadas según intereses. Y la situación que viene viviendo Vox internamente en estas últimas semanas no es como para lanzar campanas a volar. Le va a tocar hacer una dura campaña en toda la provincia, en la que lograr el voto uno a uno, casa a casa, convenciendo, y no le va ser fácil, de lo importante que es confiar de nuevo en las huestes de Pedro Sánchez. El problema que le hemos visto al Psoe en Almería es que en ningún momento le hemos oído una sola crítica a la política que nos llegaba desde Madrid. Cerraban el grifo del Negratín para nuestra agricultura, y callaban, cerraban caladeros para nuestros pescadores, y callaban, los trenes llegaban cada día con más retraso, y callaban, la inseguridad campaba por nuestros pueblos, y callaban. Y callaban, y callaban, y callaban. Y esos silencios, se quiera o no se quiera, también se pagan. El 17 del próximo mes de mayo es el día de votar, en él se verá lo que piensan los almerienses. ¿Se abrirá como avisan las encuestas el abismo ante el sanchismo?
Era sabido, desde que llegó a la secretaría de organización de su partido, que su nombre estaría en puesto de salida de cara a unas elecciones. Y ahí lo tienen. Hay quien asegura que es un “susanista de pro”. En política se es partidario de un jefe o jefa hasta que este o esta deja de serlo. Y Susana Díaz, es reconocido por los más cercanos a la hoy senadora, tiene pocas posibilidades de volver a alcanzar la presidencia de la Junta, o la secretaría general del Psoe. También se ha comentado que José Nicolás ha sido un compañero fiel a la hija de Martirio Tesoro durante su etapa de subdelegada del gobierno, y que entre sus valedores últimos se encuentra Antonio Hernando y su compañera.
Una vez que ha logrado lo que esperaba, y que se va a convertir en diputado autonómico en el convento sevillano, lo importante es saber las expectativas que le esperan a la candidatura que encabeza. Es evidente que no se le puede echar toda la culpa a la lista almeriense de los resultados que obtengan el 17 de mayo, antes hay que pensar en las políticas de Sánchez, las corrupciones de Ábalos y cía, los viajes a la vida nocturna de Tito Berni, la familia del propio presidente, así como sus uniones con los delincuentes catalanes, los hijos de eta y los racistas del Pnv, sin olvidar algunas de las leyes que Podemos y Sumar le han hecho llevar y votar en el parlamento nacional. Se suele decir en estos casos, y en muchos así es, que la lista que encabeza José Nicolás puede pagar el pato de lo mal hecho en Madrid. Y por si le faltaba algo, la candidata a la presidencia es la mujer que ha estado procurando darles dinero a los catalanes a costa del resto de las comunidades, y que estos últimos días su nombre ha sido vinculado por algún subalterno suyo en hacienda en tramas que le deben preocupar.
El problema de José Domingo Ayala es lograr que Vox no le gane a su lista el segundo puesto en la provincia. Esa debe ser su meta. No lograrlo sería un duro fracaso para el partido y para él como cabeza de lista. Las encuestas solo son eso, intenciones ciudadanas, normalmente cocinadas según intereses. Y la situación que viene viviendo Vox internamente en estas últimas semanas no es como para lanzar campanas a volar. Le va a tocar hacer una dura campaña en toda la provincia, en la que lograr el voto uno a uno, casa a casa, convenciendo, y no le va ser fácil, de lo importante que es confiar de nuevo en las huestes de Pedro Sánchez. El problema que le hemos visto al Psoe en Almería es que en ningún momento le hemos oído una sola crítica a la política que nos llegaba desde Madrid. Cerraban el grifo del Negratín para nuestra agricultura, y callaban, cerraban caladeros para nuestros pescadores, y callaban, los trenes llegaban cada día con más retraso, y callaban, la inseguridad campaba por nuestros pueblos, y callaban. Y callaban, y callaban, y callaban. Y esos silencios, se quiera o no se quiera, también se pagan. El 17 del próximo mes de mayo es el día de votar, en él se verá lo que piensan los almerienses. ¿Se abrirá como avisan las encuestas el abismo ante el sanchismo?

