ALMERÍA HOY / 18·03·2026
La Audiencia Provincial de Almería ha dictado una sentencia de conformidad que condena a seis años y medio de prisión a los dos responsables de una patera que naufragó en aguas almerienses en noviembre de 2024. El fallo, consultado por Europa Press, atribuye a los acusados un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, penado con cinco años y medio de cárcel, y otro de homicidio por imprudencia grave, que suma un año adicional a la condena.
Los hechos probados se remontan a una travesía organizada desde Argelia con destino a las costas españolas. Los dos procesados se coordinaron para dirigir un bote de cinco metros de eslora en el que viajaban seis personas de origen sirio y argelino, quienes habrían abonado unos 2.500 euros por el trayecto. Según el tribunal, uno de los condenados ejercía como patrón mientras el otro se encargaba de la navegación mediante un sistema GPS.
La travesía estuvo marcada por la precariedad técnica y la negligencia. El motor de la embarcación se averió poco después de la salida y, pese a las peticiones de los pasajeros para regresar a tierra, los acusados decidieron continuar. Una reparación defectuosa y la falta de conocimientos náuticos provocaron que la patera quedara a la deriva durante tres días, periodo en el que los ocupantes carecieron de víveres y agua, enfrentándose además a condiciones meteorológicas adversas que les obligaron a achicar agua constantemente.
El desenlace fatal se produjo el 7 de noviembre, cuando la patera localizó un barco para solicitar auxilio. Durante la maniobra de rescate, la fragilidad del bote y el mal estado de la mar provocaron una colisión y el posterior vuelco de la infraestructura. Los dos acusados fueron los primeros en ponerse a salvo, dejando al resto de ocupantes en el agua.
Aunque los servicios de emergencia y la tripulación del barco de apoyo lograron rescatar a la mayoría de los náufragos, un joven no pudo ser salvado. Su hermano permaneció junto a él en el mar para evitar que se hundiera, ya que el fallecido no sabía nadar. Pese a la intervención de un helicóptero de Salvamento Marítimo, solo se pudo izar con vida al hermano que se mantenía a flote, mientras que el otro desapareció en el mar y murió por ahogamiento.
Los hechos probados se remontan a una travesía organizada desde Argelia con destino a las costas españolas. Los dos procesados se coordinaron para dirigir un bote de cinco metros de eslora en el que viajaban seis personas de origen sirio y argelino, quienes habrían abonado unos 2.500 euros por el trayecto. Según el tribunal, uno de los condenados ejercía como patrón mientras el otro se encargaba de la navegación mediante un sistema GPS.
La travesía estuvo marcada por la precariedad técnica y la negligencia. El motor de la embarcación se averió poco después de la salida y, pese a las peticiones de los pasajeros para regresar a tierra, los acusados decidieron continuar. Una reparación defectuosa y la falta de conocimientos náuticos provocaron que la patera quedara a la deriva durante tres días, periodo en el que los ocupantes carecieron de víveres y agua, enfrentándose además a condiciones meteorológicas adversas que les obligaron a achicar agua constantemente.
El desenlace fatal se produjo el 7 de noviembre, cuando la patera localizó un barco para solicitar auxilio. Durante la maniobra de rescate, la fragilidad del bote y el mal estado de la mar provocaron una colisión y el posterior vuelco de la infraestructura. Los dos acusados fueron los primeros en ponerse a salvo, dejando al resto de ocupantes en el agua.
Aunque los servicios de emergencia y la tripulación del barco de apoyo lograron rescatar a la mayoría de los náufragos, un joven no pudo ser salvado. Su hermano permaneció junto a él en el mar para evitar que se hundiera, ya que el fallecido no sabía nadar. Pese a la intervención de un helicóptero de Salvamento Marítimo, solo se pudo izar con vida al hermano que se mantenía a flote, mientras que el otro desapareció en el mar y murió por ahogamiento.


