La plaga del pulgón devasta dos mil hectáreas del Levante y amenaza con arrasar diez mil más si el Ministerio no actúa

La superficie afectada equivale a 450 campos de fútbol



ALMERÍA HOY / 04·03·2026

La agricultura de Almería se enfrenta a una crisis fitonitaria sin precedentes debido a una plaga de pulgón (Aphididae) que ya ha devastado más de 2.000 hectáreas. La voracidad de este insecto, que afecta principalmente a los cítricos y a las hortalizas de hoja verde, está obligando a los productores a destruir entre 200 y 250 hectáreas adicionales cada semana para intentar frenar un avance que califican de irreparable.

Una situación crítica para el sector hortofrutícola

Según los datos recopilados por el Gobierno andaluz y las estimaciones de los productores locales, el ritmo de propagación actual podría llevar a que la superficie dañada supere las 10.000 hectáreas en el corto plazo. Ante este escenario, la Asociación de Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas de Almería (Coexphal) ha alertado sobre un incremento masivo de las poblaciones de este parásito, lo que ha puesto al sector en una posición de extrema vulnerabilidad.

Para mitigar el impacto, la administración regional ha elevado una petición urgente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. La solicitud busca obtener una autorización excepcional para el empleo de fitosanitarios basados en spirotetramat al 10 %, un compuesto que se considera vital para proteger cultivos del género Brassica, tales como la lechuga, el apio, las espinacas y la col china, además de diversas variedades de cítricos.

Demandas de igualdad frente a la competencia europea

Ramón Fernández-Pacheco, consejero de Agricultura de la Junta de Andalucía, ha calificado la situación de "límite" y ha subrayado las graves repercusiones que esto conlleva para el empleo y la economía de una provincia líder en exportación de productos frescos. El consejero ha insistido en que otros países de la Unión Europea, entre los que se encuentran Francia, Alemania, Italia y Portugal, ya han aprobado el uso de este producto de forma excepcional para proteger sus campos.

Desde la Junta de Andalucía se reclama al Gobierno central una mayor sensibilidad ante un problema que pone en jaque la competitividad de la región. El objetivo es evitar que España quede en desventaja frente a otros mercados europeos en materia de sanidad vegetal, garantizando que los agricultores almerienses cuenten con las herramientas necesarias para defender sus cosechas y mantener los estándares de calidad que caracterizan a la producción nacional.