Recibía obras en depósito para vender, no devolvía la obra y tampoco el dinero
ALMERÍA HOY / 16·03·2026
La Policía Nacional ha detenido en Almería a un hombre como presunto autor de un delito de estafa tras recibir en depósito varias obras de arte de particulares para su venta y no entregar, posteriormente, ni el dinero obtenido ni las propias pinturas. El arrestado, que actuaba como supuesto marchante de arte, es la tercera vez que resulta investigado en el último año por hechos de naturaleza similar.
Las últimas actuaciones se iniciaron a raíz de la denuncia presentada el pasado 16 de febrero por un vecino de Almería, quien manifestó haber entregado al investigado cuatro cuadros de su propiedad para que este actuara como intermediario en su venta. Las obras —tres acuarelas de Luis Cañadas y un óleo de Cortés Alascio— estaban valoradas en conjunto en 1.150 euros. Según el acuerdo firmado, el marchante disponía de un mes para encontrar comprador; sin embargo, no se produjo la venta ni se devolvieron las piezas a su dueño.
Un peritaje falso para ganarse la confianza de las víctimas
Las pesquisas policiales permitieron comprobar que el detenido utilizaba como elemento de credibilidad su supuesta condición de perito tasador judicial especializado en pintura. En los contratos que presentaba a sus clientes hacía constar un número de licencia profesional y su pertenencia a una asociación de peritos. No obstante, los investigadores confirmaron que el sospechoso había causado baja en dicha entidad —la Asociación Nacional de Tasadores, Peritos y Mediadores— en el año 2016, por lo que carecía de habilitación.
Esta apariencia de profesional cualificado servía para generar una atmósfera de confianza. Una vez que las víctimas entregaban las obras bajo la promesa de una comercialización ventajosa, perdían el rastro tanto de la pintura como del beneficio económico.
Un botín de grandes firmas: de Visconti a Romero de Torres
Los investigadores han vinculado al detenido con otros episodios recientes de características similares. Entre ellos destaca la apropiación de un lote de siete cuadros del acuarelista almeriense Julio Visconti, valorado en 8.900 euros. Sin embargo, las piezas de mayor valor artístico que han desaparecido bajo este método son una pintura del reconocido Julio Romero de Torres, tasada en 25.000 euros, y otra del maestro indaliano Jesús de Perceval, valorada en 6.250 euros.
En total, el valor de las obras estafadas supera los 40.000 euros. La detención se produjo el pasado 2 de marzo en las dependencias policiales de la capital almeriense. Del caso entiende el Juzgado de Instrucción número 1 de Almería, ante el cual deberá responder por la reiteración de su modus operandi.
Las últimas actuaciones se iniciaron a raíz de la denuncia presentada el pasado 16 de febrero por un vecino de Almería, quien manifestó haber entregado al investigado cuatro cuadros de su propiedad para que este actuara como intermediario en su venta. Las obras —tres acuarelas de Luis Cañadas y un óleo de Cortés Alascio— estaban valoradas en conjunto en 1.150 euros. Según el acuerdo firmado, el marchante disponía de un mes para encontrar comprador; sin embargo, no se produjo la venta ni se devolvieron las piezas a su dueño.
Un peritaje falso para ganarse la confianza de las víctimas
Las pesquisas policiales permitieron comprobar que el detenido utilizaba como elemento de credibilidad su supuesta condición de perito tasador judicial especializado en pintura. En los contratos que presentaba a sus clientes hacía constar un número de licencia profesional y su pertenencia a una asociación de peritos. No obstante, los investigadores confirmaron que el sospechoso había causado baja en dicha entidad —la Asociación Nacional de Tasadores, Peritos y Mediadores— en el año 2016, por lo que carecía de habilitación.
Esta apariencia de profesional cualificado servía para generar una atmósfera de confianza. Una vez que las víctimas entregaban las obras bajo la promesa de una comercialización ventajosa, perdían el rastro tanto de la pintura como del beneficio económico.
Un botín de grandes firmas: de Visconti a Romero de Torres
Los investigadores han vinculado al detenido con otros episodios recientes de características similares. Entre ellos destaca la apropiación de un lote de siete cuadros del acuarelista almeriense Julio Visconti, valorado en 8.900 euros. Sin embargo, las piezas de mayor valor artístico que han desaparecido bajo este método son una pintura del reconocido Julio Romero de Torres, tasada en 25.000 euros, y otra del maestro indaliano Jesús de Perceval, valorada en 6.250 euros.
En total, el valor de las obras estafadas supera los 40.000 euros. La detención se produjo el pasado 2 de marzo en las dependencias policiales de la capital almeriense. Del caso entiende el Juzgado de Instrucción número 1 de Almería, ante el cual deberá responder por la reiteración de su modus operandi.

