ALMERÍA HOY / 16·03·2026
La organización Automovilistas Europeos Asociados (AEA) ha presentado hoy, 16 de marzo de 2026, su informe anual sobre la peligrosidad en la Red de Carreteras del Estado. El estudio, que analiza la siniestralidad del quinquenio 2020-2024, sitúa a la provincia de Almería en el mapa de los tramos más críticos del país. Aunque la tendencia nacional muestra un estancamiento en el índice de peligrosidad medio (fijado en 8,2), la red viaria almeriense presenta nodos específicos donde el riesgo de sufrir un accidente con víctimas multiplica por diez la media estatal.
La N-340a: el eje crítico de la capital y el levante
El informe de 2026 señala con especial preocupación la carretera convencional N-340a, donde se concentran varios de los tramos con mayor índice de peligrosidad de la provincia. En el término municipal de Almería capital, los kilómetros 456 y 462 destacan por su complejidad. El primero, situado en la zona de conexión con Huércal de Almería, soporta una alta densidad de tráfico debido a los accesos industriales y comerciales. Por su parte, el punto del kilómetro 462, cercano al enlace con la A-7 y la barriada de El Alquián, se ve comprometido por el flujo constante hacia el aeropuerto, elevando el riesgo de colisiones en sus intersecciones.
Hacia el interior de la provincia, en el municipio de Sorbas, la N-340a registra otros dos puntos negros en los kilómetros 520 y 522. Estos tramos están marcados por la presencia recurrente de vehículos pesados vinculados a la industria de las canteras, lo que, sumado a la configuración de la vía, dificulta las maniobras de giro. Finalmente, en el poniente almeriense, el kilómetro 392 a su paso por Berja se mantiene bajo vigilancia por la AEA debido a un trazado de curvas pronunciadas que requiere una atención especial del conductor.
Desplazamiento de la AP-7 y riesgo en vías autonómicas
Respecto a las vías de peaje, el kilómetro 901 de la AP-7, en el entorno de Vera, ha dejado de encabezar el ranking nacional de peligrosidad en este 2026, puesto que ocupaba en el análisis del año anterior. No obstante, sigue siendo el punto más conflictivo de la red de pago en Almería, con un índice de riesgo que supera catorce veces la media nacional. La persistencia de este punto negro subraya la necesidad urgente de mejoras en la señalización y en las condiciones de seguridad del trazado.
Fuera de la red estatal, los datos de este año también advierten sobre la peligrosidad en carreteras de titularidad autonómica. La A-348 presenta un índice de 19,07 en el municipio de Alhama de Almería, mientras que la A-370 en el Levante y la N-340 en Los Gallardos continúan en el radar de las autoridades. En estas zonas, se prevé la ejecución de obras para sustituir intersecciones en "T" por glorietas durante el presente ejercicio, con el objetivo de reducir la alta tasa de choques laterales y mejorar la seguridad de los almerienses al volante.
La N-340a: el eje crítico de la capital y el levante
El informe de 2026 señala con especial preocupación la carretera convencional N-340a, donde se concentran varios de los tramos con mayor índice de peligrosidad de la provincia. En el término municipal de Almería capital, los kilómetros 456 y 462 destacan por su complejidad. El primero, situado en la zona de conexión con Huércal de Almería, soporta una alta densidad de tráfico debido a los accesos industriales y comerciales. Por su parte, el punto del kilómetro 462, cercano al enlace con la A-7 y la barriada de El Alquián, se ve comprometido por el flujo constante hacia el aeropuerto, elevando el riesgo de colisiones en sus intersecciones.
Hacia el interior de la provincia, en el municipio de Sorbas, la N-340a registra otros dos puntos negros en los kilómetros 520 y 522. Estos tramos están marcados por la presencia recurrente de vehículos pesados vinculados a la industria de las canteras, lo que, sumado a la configuración de la vía, dificulta las maniobras de giro. Finalmente, en el poniente almeriense, el kilómetro 392 a su paso por Berja se mantiene bajo vigilancia por la AEA debido a un trazado de curvas pronunciadas que requiere una atención especial del conductor.
Desplazamiento de la AP-7 y riesgo en vías autonómicas
Respecto a las vías de peaje, el kilómetro 901 de la AP-7, en el entorno de Vera, ha dejado de encabezar el ranking nacional de peligrosidad en este 2026, puesto que ocupaba en el análisis del año anterior. No obstante, sigue siendo el punto más conflictivo de la red de pago en Almería, con un índice de riesgo que supera catorce veces la media nacional. La persistencia de este punto negro subraya la necesidad urgente de mejoras en la señalización y en las condiciones de seguridad del trazado.
Fuera de la red estatal, los datos de este año también advierten sobre la peligrosidad en carreteras de titularidad autonómica. La A-348 presenta un índice de 19,07 en el municipio de Alhama de Almería, mientras que la A-370 en el Levante y la N-340 en Los Gallardos continúan en el radar de las autoridades. En estas zonas, se prevé la ejecución de obras para sustituir intersecciones en "T" por glorietas durante el presente ejercicio, con el objetivo de reducir la alta tasa de choques laterales y mejorar la seguridad de los almerienses al volante.


