ALMERÍA HOY / 16·02·2026
A partir del próximo martes, la Audiencia Provincial de Almería dará comienzo a la vista oral contra una decena de individuos señalados por delitos de prostitución, abuso y agresión sexual cometidos contra menores de edad. Los hechos, ocurridos entre los años 2018 y 2020, han causado una fuerte conmoción debido a que entre los procesados figuran un agente de la Policía Local de Adra y un mando de la Policía Local de Almería. Asimismo, se sienta en el banquillo la hermana de una de las víctimas, a quien se señala como la presunta encargada de captar y proxenetar a las jóvenes.
El Ministerio Fiscal solicita una condena de 45 años de cárcel para esta mujer. Según el escrito de acusación, ella habría sido la responsable de inducir a tres amigas de entre 13 y 14 años a mantener encuentros sexuales con adultos de forma recurrente. Lo que comenzó como supuestas sesiones de prácticas fetichistas a cambio de remuneración económica, gestionadas mediante plataformas digitales y Skype, derivó rápidamente en situaciones de mayor gravedad y violencia.
Abuso de autoridad y uso de bienes públicos
Uno de los episodios más alarmantes descritos por la Fiscalía implica a un agente de Adra, ya apartado de sus funciones, para quien se piden diez años de prisión. Se le acusa de utilizar un vehículo oficial para recoger a una de las menores y trasladarla a la biblioteca municipal fuera del horario de apertura. Aprovechando que poseía las llaves del recinto, habría consumado allí la agresión sexual antes de devolver a la víctima al punto de encuentro en el mismo coche patrulla.
Por otro lado, la acusación reclama 24 años de privación de libertad para un segundo efectivo policial, apodado el 'Señor X'. El fiscal sostiene que este agente se valió de su cargo para mantener contactos sexuales con dos de las víctimas en su propio automóvil durante un periodo de dos años. Ambas menores eran plenamente conscientes de la condición de autoridad del acusado.
Perfiles de los implicados y el origen de la operación 'Terciaria'
El elenco de procesados refleja perfiles variados que incluyen a un antiguo militar y a un entrenador de deporte base. En el caso del exmilitar, la petición fiscal asciende a 20 años de cárcel; no solo por los encuentros personales con las niñas, sino por haber instigado presuntamente una situación en la que una de las víctimas y su pareja, también menor, debían mantener relaciones en su presencia. La pena más elevada de todo el proceso, de 54 años, se solicita para un varón acusado de múltiples delitos de agresión y prostitución con las tres jóvenes implicadas.
La trama fue desarticulada por la Guardia Civil bajo la denominada operación 'Terciaria'. La investigación se inició gracias a la denuncia de la madre de una de las menores, quien descubrió mensajes sospechosos en el teléfono móvil de su hija. Estas comunicaciones sacaron a la luz una red que operaba en viviendas particulares, vehículos y pisos francos, poniendo fin a dos años de abusos sistemáticos.
El Ministerio Fiscal solicita una condena de 45 años de cárcel para esta mujer. Según el escrito de acusación, ella habría sido la responsable de inducir a tres amigas de entre 13 y 14 años a mantener encuentros sexuales con adultos de forma recurrente. Lo que comenzó como supuestas sesiones de prácticas fetichistas a cambio de remuneración económica, gestionadas mediante plataformas digitales y Skype, derivó rápidamente en situaciones de mayor gravedad y violencia.
Abuso de autoridad y uso de bienes públicos
Uno de los episodios más alarmantes descritos por la Fiscalía implica a un agente de Adra, ya apartado de sus funciones, para quien se piden diez años de prisión. Se le acusa de utilizar un vehículo oficial para recoger a una de las menores y trasladarla a la biblioteca municipal fuera del horario de apertura. Aprovechando que poseía las llaves del recinto, habría consumado allí la agresión sexual antes de devolver a la víctima al punto de encuentro en el mismo coche patrulla.
Por otro lado, la acusación reclama 24 años de privación de libertad para un segundo efectivo policial, apodado el 'Señor X'. El fiscal sostiene que este agente se valió de su cargo para mantener contactos sexuales con dos de las víctimas en su propio automóvil durante un periodo de dos años. Ambas menores eran plenamente conscientes de la condición de autoridad del acusado.
Perfiles de los implicados y el origen de la operación 'Terciaria'
El elenco de procesados refleja perfiles variados que incluyen a un antiguo militar y a un entrenador de deporte base. En el caso del exmilitar, la petición fiscal asciende a 20 años de cárcel; no solo por los encuentros personales con las niñas, sino por haber instigado presuntamente una situación en la que una de las víctimas y su pareja, también menor, debían mantener relaciones en su presencia. La pena más elevada de todo el proceso, de 54 años, se solicita para un varón acusado de múltiples delitos de agresión y prostitución con las tres jóvenes implicadas.
La trama fue desarticulada por la Guardia Civil bajo la denominada operación 'Terciaria'. La investigación se inició gracias a la denuncia de la madre de una de las menores, quien descubrió mensajes sospechosos en el teléfono móvil de su hija. Estas comunicaciones sacaron a la luz una red que operaba en viviendas particulares, vehículos y pisos francos, poniendo fin a dos años de abusos sistemáticos.


