Cuevas del Almanzora y Mazarrón: un homenaje de sangre y tierra en memoria de los mineros de la 'Impensada'

28 trabajadores fallecieron hace 133 años, muchos procedían también de Vera



ALMERÍA HOY / 16·02·2026

La historia de la minería en el Levante almeriense y la costa murciana no se entiende sin el sacrificio compartido de sus hombres, una realidad que ha vuelto a quedar de manifiesto esta mañana en Mazarrón. La concejala de Cultura, Turismo y Patrimonio de Cuevas del Almanzora, Juana Haro, ha encabezado la representación institucional del municipio en un emotivo acto de homenaje a las víctimas de la mayor tragedia minera registrada en la región de Murcia, ocurrida hace ya 133 años.

El evento, organizado por el Ayuntamiento de Mazarrón, ha servido para honrar la memoria de los 28 mineros que perdieron la vida en el pozo María Elena de la mina Impensada. La jornada ha estado marcada por la inauguración de un mural del artista Sbah, una obra que busca perpetuar la identidad de una comarca forjada en las profundidades de la tierra y que refuerza los lazos de hermandad entre ambas provincias.

El eco de una tragedia compartida

La vinculación de Cuevas del Almanzora con este homenaje no es solo una cuestión de cortesía institucional, sino un acto de justicia histórica. Los estudios demuestran que el 42% de los fallecidos en las explotaciones mineras de Mazarrón procedían de Almería, siendo la mayoría originarios de Cuevas y Vera. Esta conexión vital cristalizó oficialmente el 28 de noviembre de 2024 con el hermanamiento entre Mazarrón, Cuevas del Almanzora y Vera, consolidando lo que hoy se denomina un "hermanamiento de sangre y tierra".

La tragedia que originó este vínculo ocurrió el 16 de febrero de 1893. Alrededor de las nueve de la mañana, la explosión de un cartucho de dinamita en la mina Impensada liberó una bolsa de gas carbónico a alta presión, segando la vida de casi una treintena de trabajadores de forma instantánea. Las crónicas de la época, como las publicadas en el Diario de Murcia, describían un escenario desolador con carros de ataúdes recorriendo las calles ante el silencio imponente de un vecindario roto por el dolor.

Mantener viva la identidad del Levante

Durante el acto, Juana Haro ha destacado la importancia de estas jornadas para que las nuevas generaciones comprendan el esfuerzo y el riesgo que asumieron sus antepasados. "Este tipo de actos son fundamentales para mantener viva nuestra identidad y que el futuro no olvide de dónde venimos", señaló la edil, agradeciendo la hospitalidad del alcalde Ginés Campillo y la labor de preservación de la historia común.

El sector minero del siglo XIX obligó a miles de almerienses a emigrar hacia las minas murcianas en busca de sustento, creando una red de parentesco y cultura que sobrevive hasta nuestros días. Con este homenaje, Cuevas del Almanzora reafirma su compromiso con el legado de aquellos hombres que, partiendo del Almanzora, dejaron su vida y su esfuerzo en las galerías de Mazarrón.