Ha liberado más de 15 hectómetros cúbicos de agua desde el pasado lunes, volumen que equivale a lo que necesitan durante todo un mes los regantes de Almería, Murcia y Alicante
ALMERÍA HOY / 13·02·2026
La reciente gestión de la cuenca del Segura ha vuelto a poner de manifiesto la precariedad de las infraestructuras hídricas que abastecen a Murcia y al Levante almeriense. La Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) se ha visto obligada a realizar un desembalse de emergencia en la presa de Camarillas, en la provincia de Albacete, debido a su escasa capacidad actual, que apenas alcanza los 26 hectómetros cúbicos.
Esta maniobra ha supuesto la liberación de más de 15 hectómetros cúbicos de agua desde el pasado lunes, un volumen que equivale exactamente a lo que necesitan durante todo un mes los regantes de Almería, Murcia y Alicante. La decisión técnica responde al incremento del caudal del río Segura tras las abundantes lluvias registradas en las cabeceras de Jaén y Albacete, cuyos aportes están impactando directamente en la cuenca.
El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, denunció este jueves en la Asamblea Regional que esta pérdida de recursos es consecuencia directa de la "decisión de no ampliar el embalse de Camarillas". Según detalló el jefe del Ejecutivo, si el Ministerio hubiera atendido las reivindicaciones para ejecutar el recrecimiento de la presa, esta tendría hoy una capacidad de 185 hectómetros cúbicos, lo que habría permitido almacenar el agua en lugar de desembalsarla por falta de espacio.
Para los agricultores almerienses y murcianos que dependen de estos recursos, la situación es crítica, ya que el agua que se pierde estos días por el cauce del río sería vital para paliar el déficit hídrico estructural de la zona. López Miras calificó de "inadmisible" que no se estén aprovechando las lluvias actuales por falta de infraestructuras del siglo XXI y advirtió de que proyectos fundamentales, como las presas de Nogalte y Tabala, siguen "en un cajón" de la CHS y del Ministerio.
La falta de estas obras no solo condiciona la disponibilidad de agua para el riego en el sureste español, sino que también supone un riesgo para la seguridad de las personas ante posibles episodios de lluvias torrenciales, al no contar con la capacidad de laminación necesaria en las ramblas y embalses de la cuenca.
Esta maniobra ha supuesto la liberación de más de 15 hectómetros cúbicos de agua desde el pasado lunes, un volumen que equivale exactamente a lo que necesitan durante todo un mes los regantes de Almería, Murcia y Alicante. La decisión técnica responde al incremento del caudal del río Segura tras las abundantes lluvias registradas en las cabeceras de Jaén y Albacete, cuyos aportes están impactando directamente en la cuenca.
El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, denunció este jueves en la Asamblea Regional que esta pérdida de recursos es consecuencia directa de la "decisión de no ampliar el embalse de Camarillas". Según detalló el jefe del Ejecutivo, si el Ministerio hubiera atendido las reivindicaciones para ejecutar el recrecimiento de la presa, esta tendría hoy una capacidad de 185 hectómetros cúbicos, lo que habría permitido almacenar el agua en lugar de desembalsarla por falta de espacio.
Para los agricultores almerienses y murcianos que dependen de estos recursos, la situación es crítica, ya que el agua que se pierde estos días por el cauce del río sería vital para paliar el déficit hídrico estructural de la zona. López Miras calificó de "inadmisible" que no se estén aprovechando las lluvias actuales por falta de infraestructuras del siglo XXI y advirtió de que proyectos fundamentales, como las presas de Nogalte y Tabala, siguen "en un cajón" de la CHS y del Ministerio.
La falta de estas obras no solo condiciona la disponibilidad de agua para el riego en el sureste español, sino que también supone un riesgo para la seguridad de las personas ante posibles episodios de lluvias torrenciales, al no contar con la capacidad de laminación necesaria en las ramblas y embalses de la cuenca.


