ALMERÍA HOY / 24·10·2025
Un hombre ha sido condenado por la Audiencia Provincial de Almería a dos años de cárcel por un delito de abuso sexual, tras mantener relaciones sexuales sin preservativo a pesar de que la víctima había puesto el uso del condón como condición. El condenado, quien admitió los hechos ante la Sección Segunda del tribunal, se retiró el profiláctico sin el consentimiento ni conocimiento de la mujer.
La sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, detalla que el encuentro se concertó a través de internet el 24 de mayo de 2020. La mujer acudió al domicilio del acusado y aceptó las relaciones con la condición explícita del "uso de preservativo", entregándole ella misma los condones.
Sin embargo, en el transcurso de la relación, el acusado se desprendió del preservativo sin comunicárselo a la víctima. La mujer, al sospechar, comprobó que el hombre lo había "arrojado al suelo", lo que desencadenó una discusión. Finalmente, ella se encerró en el baño y pidió ayuda por teléfono.
La ejecución de la prisión de dos años ha quedado suspendida con la condición de no reincidir, satisfacer la indemnización y participar en un programa de educación sexual, el condenado deberá indemnizar a la víctima con 5.000 euros. También se le impone una orden de alejamiento y prohibición de comunicación de 500 metros durante seis años, junto con cinco años de libertad vigilada.
La sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, detalla que el encuentro se concertó a través de internet el 24 de mayo de 2020. La mujer acudió al domicilio del acusado y aceptó las relaciones con la condición explícita del "uso de preservativo", entregándole ella misma los condones.
Sin embargo, en el transcurso de la relación, el acusado se desprendió del preservativo sin comunicárselo a la víctima. La mujer, al sospechar, comprobó que el hombre lo había "arrojado al suelo", lo que desencadenó una discusión. Finalmente, ella se encerró en el baño y pidió ayuda por teléfono.
La ejecución de la prisión de dos años ha quedado suspendida con la condición de no reincidir, satisfacer la indemnización y participar en un programa de educación sexual, el condenado deberá indemnizar a la víctima con 5.000 euros. También se le impone una orden de alejamiento y prohibición de comunicación de 500 metros durante seis años, junto con cinco años de libertad vigilada.

