¡Han rectificado, no me lo puedo creer!


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PASEO ABAJO/Juan Torrijos

El pasado cinco de diciembre, mes de navidad, de turrón y de paga extraordinaria, incompleta para algunos funcionarios, se reunieron los miembros de la mesa del senado del reino de España. Los sesudos senadores componentes de la misma llegaron a la conclusión de que es mucha la responsabilidad que soportan en su trabajo y que los emolumentos que cobran no estaban a la altura de la misma. La decisión estaba clara, había que subirles el sueldo a los sufridos senadores, o ese complemento que cobran los señores que se sientan en la mesa del senado. Y todos de acuerdo, que a la hora de pagar mejor a sus señorías no se cortan los caballeros. ¡Ay, Pp-Psoe! Cuando de subiros la soldada se trata qué juntitos andáis.

En torno a un trece por ciento de subida para sus bolsillos fue lo que decidieron, lo que no creo que esté nada mal. Alguien con poder les debió llamar a capitulo a estos malgastosos senadores, ya que, en medio de las fiestas de navidad los caballeros de la mesa han vuelto a reunirse, y, ¿saben que lo que han decidido? dejar sin efecto la subida del pasado cinco de diciembre. Creo que es la primera vez, no recuerdo ninguna otra, en la que, tras decidir subirse los emolumentos, al final congelan ese trece por ciento que iban a cobrar más, y que salen de los impuestos que pagamos los ciudadanos. No me lo podía creer. ¿Unos políticos deciden no ganar más a final de mes? Qué les dirían para dar marcha atrás.

Les ha debido costar lo suyo, me imagino. Llorando debían salir de esta última reunión. Ya se veían, pobres míos, con unos cuantos euros más para sus familias, y la llamada ¿de quién sería? les debió sentar como un tiro en sus bolsillos. Imagino una voz que les diría: ¡En qué coño estáis pensando, con una situación límite como la que se está viviendo en miles de familias españolas y a vosotros solo se os ocurre subiros el sueldo! Luego queréis que tenga una buena opinión de nosotros los ciudadanos. Y el de la llamada tiene razón. Se aumentan el sueldo, y si no hay dinero para pagarlo, se inventan un impuesto nuevo, suben el Iva, el Ibi, o cualquier otro que se les ocurra.

Pero por una vez en la política alguien ha puesto un poco de cordura en la mesa de los senadores, cámara que poco fuste tiene, y que andaban en los inicios del mes diciembre un poco salidos buscando subirse parte de los sueldos que cobran, y que les reportaría a sus familias un trece por ciento más al mes. Se han quedado sin el aumento. ¿Por cuánto tiempo? Es la pregunta del millón. Cociendo a sus señorías y el ansia irrefrenable que sienten por cobrar más dinero a final de mes, no les extrañe que, tras las fiestas, y a escondidas, decidan volver al aumento de sus emolumentos.

Alguien sabe si Juanma Moreno, presidente de la Junta de Sevilla ha decidido que deja el 19 por ciento de subida de su soldada para mejores tiempos. Debe ser que todavía no le ha llamado nadie con poder para ello.