El Obispado de Almería reconoce una deuda de 28,6 millones

Ha puesto en marcha un plan de amortización que requiere el pago de 1,8 millones al año



ALMERÍA HOY / 27·06·2022

En relación con las noticias recogidas por diferentes medios de comunicación en los últimos días, la Diócesis de Almería quiere realizar una serie de matizaciones respecto a su situación financiera, basadas en el análisis realizado por Deloitte y que han sido contrastadas con dicha consultora:

Con motivo de conocer la situación financiera y de tesorería de la Diócesis, la Conferencia Episcopal Española a petición de ésta encarga a la consultora Deloitte la realización de un diagnóstico financiero de la entidad centrado en el periodo comprendido entre el 1 de enero de 2010 y el 31 de diciembre de 2021. Este servicio tiene un alcance limitado y consiste única y exclusivamente en un análisis descriptivo de la situación económico-financiera de la institución en el periodo previamente citado para uso exclusivamente interno de la Dirección del Obispado de Almería, tal y como se pactó en el contrato firmado por ambas partes previa a la realización del proyecto, lo que limita la publicación completa del mismo.

La principal conclusión del análisis señala que la Diócesis de Almería tiene a 31 de diciembre de 2021 una caja por importe de 0,9 millones de euros, así como una deuda total por importe de 28,6 millones de euros, de la cual 23,9 millones se corresponde con deuda directa (18 millones de euros) e indirecta (5,9 millones de euros) con entidades financieras y el resto (4,7 millones de euros) con otros pasivos financieros. Dicha deuda indirecta con entidades financieras corresponde a deuda de diversas parroquias garantizada por el Obispado que, en su mayoría, ya está siendo asumida por el mismo.

En relación con este último aspecto, la amortización de deuda con las entidades financieras señala que en el ejercicio 2022 se debe hacer frente a un importe de 0,9 millones de euros solo de amortización de capital de la deuda directa. A esta cantidad hay que añadirle el pago de la deuda indirecta y los intereses financieros de estos préstamos, ascendiendo el importe al cual se debe hacer frente a 1,8 millones de euros. El calendario de amortización en próximos ejercicios se detalla en el siguiente gráfico:



En lo que respecta al origen de la deuda registrada a diciembre de 2021, ésta ha sido generada, principalmente, debido a las inversiones llevadas a cabo en los activos del Obispado (12,6 millones de euros), al apoyo de parroquias con necesidades de caja (4,7 millones de euros) y a cubrir las necesidades operativas de caja por incrementos de determinados gastos corrientes como los de reparaciones y mantenimiento y los gastos por retribución al personal seglar, los cuales han ascendido en el período analizado a 6,3 y 11,1 millones de euros, respectivamente.

Dado este contexto, se propone un plan de acción para solventar esta situación financiera y poder hacer frente a las amortizaciones de deuda en el corto plazo con entidades financieras, en el que se recomienda llevar a cabo un plan de reestructuración de deuda, incluyendo un plan de desinversión de activos no estratégicos o rentabilizarlos vía alquiler, realizar una reestructuración del gasto actual del Obispado, mediante un control exhaustivo del mismo, y una revitalización de los ingresos actuales de la organización.