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El guardia civil acusado de multar a un vecino por enemistad dice que las infracciones existieron

Sus propios compañeros han rechazado varios aspectos de su versión, entre ellos la ruta adoptada para acudir a diferentes servicios o incluso que rellenaran ciertos boletines



ALMERÍA HOY / 06·02·2020

El agente de la Guardia Civil al que la Fiscalía pide seis años de prisión acusado de haber interpuesto cuatro denuncias ficticias a un vecino con el que se encontraba enemistado ha defendido este miércoles su actuación así como la veracidad de las sanciones referidas en los diferentes partes pese a que sus propios compañeros han rechazado varios aspectos de su versión, entre ellos la ruta adoptada para acudir a diferentes servicios o incluso que rellenaran ciertos boletines.

Durante el juicio celebrado en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Almería, el acusado ha asegurado que el 11 de marzo de 2017 se dio el alto al coche del denunciante sin que este parase, lo que le llevó posteriormente a comprobar que no había pasado la ITV, por lo que más tarde se rellenaron las actas de infracción sobre unos hechos que habrían tenido entre las 22,13 y las 22,15 horas en el kilómetro 12,8 de la N-344.

No obstante, según la investigación interna efectuada por la Guardia Civil, el vehículo policial no habría pasado por el punto referido por el encausado sino que, tras haber recibido un aviso para que acudiera a asistir un accidente de tráfico en San Agustín, en El Ejido, habría recorrido un camino en un "sentido diametralmente opuesto".

Así, tanto el agente que acompañó al investigado como el teniente instructor de la investigación han afirmado que tras salir a cubrir la asistencia, se comunicó a las 22,01 horas que circulaban por el parque Nicolás Salmerón de la capital, toda vez que a las 22,30 horas ya se encontraban en el lugar del accidente. "Debería haber circulado a 200 kilómetros por hora para llegar a un sitio al que no tenían que ir", ha observado el encargado de la investigación.

Del mismo modo, el acusado ha narrado que durante el camino se dio asistencia a un vehículo con matrícula alemana que se encontraba en un arcén en Roquetas de Mar, si bien tanto el compañero como la propietaria del vehículo, que ha acudido a la vista oral expresamente desde su país de origen, han rechazado tal asistencia.

En cuanto a la formulación de las denuncias, el compañero del agente investigado ha indicado que él se encargó de rellenar un boletín de denuncia y de firmar otro como testigo "erróneamente" porque existía "esa costumbre". El testigo, que llegó a estar investigado por los hechos, ha especificado además que él rellenó los boletines "a partir de los datos" facilitados por su compañero.

En relación a las otras dos denuncias interpuestas el 11 de abril de 2017, el instructor ha especificado que través de los testigos y las cámaras se comprobó que la sanción aplicada al conductor sobre las 6,000 horas por circular sin pasar la ITV y por no llevar puesto el cinturón de seguridad tuvo lugar en un espacio que "era competencia de la Policía Local". "Todos tenemos una formación en la que, por activa y pasiva, se nos recalca cuales son las vías de nuestra competencia y no se puede denunciar en casco urbano", ha aseverado.

El investigado ha reconocido que modificó en la denuncia el lugar de la infracción para "ahorrar trámites a la administración" aunque ha insistido en la competencia para interponer la denuncia al tiempo que ha rechazado que esa noche estuviera haciendo tiempo frente a la vivienda de su vecino. No obstante, un agente de seguridad privada ha asegurado que el furgón en el que se encontraba el agente "estuvo mucho rato", en concreto, "más de media hora" estacionado frente al inmueble antes de partir.

Durante el juicio también han declarado tanto el afectado como su pareja sentimental, quienes han señalado que hasta el inicio de unas obras en su vivienda no habían tenido problemas con su vecino, quien les habría advertido de su condición de agente de la Benemérita en febrero de ese mismo año.

La Fiscalía, que además de la pena privativa de libertad también interesa otros seis años de inhabilitación y una multa de 12 euros diarios a razón de 24 meses, se ha ratificado en su informe mientras que la defensa ha solicitado la libre absolución del agente. El juicio ha quedado visto para sentencia.