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C’s Huércal Overa a punto de patear el trasero político de la alcaldesa Francisca

“Es desconfiada”, está “obsesionada” con el control del poder, no cede las competencias pactadas, “acapara de forma absoluta todas las decisiones” y actúa con “desprecio a su socio” de gobierno



La falta de atribuciones del concejal de Ciudadanos y exalcalde Pepe López, que se considera “ninguneado”, genera amplio malestar en su partido.

ALMERÍA HOY / 17·10·2019

Las primeras manifestaciones de Ciudadanos valorando su pacto con el PSOE en Huércal Overa destapan una carencia absoluta de entendimiento y colocan al equipo de gobierno al borde del naufragio. “La alcaldesa tiene bloqueado en toda su extensión el cumplimiento del acuerdo”. Ahí queda una inicial valoración.

El partido naranja arranca su exposición señalando al PP. “Anda sumido en su nostalgia, patalea y azuza a sus bases contra el Gobierno Municipal, añorando el poder perdido”. Una crítica que queda empequeñecida por las muchas que Ciudadanos dedica a su socio en el Ayuntamiento, el PSOE, y especialmente a quien encabeza este partido, la alcaldesa Francisca Fernández.

Se deduce del escrito que los socialistas no meten espuelas a los “proyectos comprometidos con los ciudadanos”, puesto que no inician los trámites ante las administraciones que están concernidas por estos planes. Por ello, “nos desmarcamos de cualquier responsabilidad de gestión desde el 27 de Mayo, por mucho que se empeñe el PSOE en derivárnosla”, dado que “desde el 15 de junio, fecha de la investidura de la alcaldesa, ésta acapara de forma personal y absoluta la toma de decisiones”. En este sentido, alzan la voz para “exigir de forma urgente y prioritaria asumir las competencias”, que ya deberían estar bajo el control de Ciudadanos de acuerdo al pacto firmado. Se entiende por tanto, que la regidora, transcurridos tres meses, aún no ha firmado la cesión de funciones a sus socios y éstos carecen de autoridad para organizar las áreas que les tocan.

Una frase del escrito resume el hartazgo de Ciudadanos y expresa, a modo de ultimátum, su decisión de no seguir insistiendo en pedir lo que les corresponde: “No perderemos más tiempo en recuperar nuestras competencias de gestión, según lo hablado, publicado y firmado con el PSOE”.

OBSESIÓN

En el desmenuce de la descripción de este descontento, la agrupación huercalense del partido que dirige Albert Rivera ve un “PSOE obsesionado por el control y por vender imagen, olvidándose de gestionar lo que el pueblo demanda”. No sólo eso, se resaltan también “la equivocación y malas formas socialistas”, que han tomado el hábito de “responsabilizar a Cs de lo que ellos no alcanzan a gestionar o lo hacen mal”.

El malestar es absoluto en Ciudadanos: “No se puede gestionar desde la desconfianza, el incumplimiento y el desprecio al socio”, máxime “cuando no hay motivos que lo justifiquen”. A renglón seguido tachan la actitud de la presidenta de la Corporación Francisca Fernández de “irresponsable y temeraria, al iniciar un mandato con base en una mayoría absoluta que no obtuvo en las urnas”. Y le recuerdan que “está totalmente alejada de la verdad, cuando dice que ‘mantiene un diálogo permanente con Cs’, falso”.

Por otro lado destacan que “desde que Francisca firmó el pacto, nada ha cumplido”, pero “Cs no dudará en acometer el programa y compromiso con sus votantes y con los huercalenses en general”.

Por último, se recrimina al PSOE “que firmar un acuerdo de Gobierno a sabiendas de que no lo va a cumplir, no sólo constituye un engaño, sino una estafa en toda regla, de los que tendrá que asumir las consecuencias”.

La claridad del comunicado no deja espacio para la interpretación. Las cosas están mal entre Ciudadanos y el PSOE, tanto, que los naranjas han decidido reunir a la Asamblea “para valorar su situación en el Gobierno Municipal y reposicionar su permanencia”, es decir, si mantienen o rompen el vínculo con los socialistas”.

Pese a todo, fuentes de C’s afirman que con independencia del “bloqueo” que sufren han conseguido 40.000 euros para mejoras en la Administración Local; 114.000 euros para ayudas a los afectados en Huércal Overa por el temporal de lluvias; y la importante cifra de 2.000.000 de euros para levantar el futuro Palacio de Justicia de la Sede Judicial de Huércal-Overa. “Todo ello a través de la Consejería de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local, que gestiona Cs en el Gobierno de la Junta de Andalucía”. En este mismo apartado exigen al PSOE, “de forma urgente, iniciar y ejecutar el compromiso de recuperación del Casco Histórico”. Con la esperanza de reivindicar estos avances, esperan que “ni PSOE ni PP sigan anotándose los logros conseguidos por Cs”.

LÓPEZ, NINGUNEADO

Las dificultades por las que pasa el pacto de gobierno en Huércal Overa no resultan ajenas a buena parte de la opinión pública del municipio, que está pendiente de resultados, o al menos de noticias que indiquen por dónde se conducen los dos socios. La falta de atribuciones del concejal de Ciudadanos y exalcalde Pepe López, que se considera “ninguneado”, genera amplio malestar en su partido, aunque ese disgusto no parece impedir que su compañera María del Mar Meca viva un momento feliz moviéndose en las cercanías de la regidora, con quien da la impresión de llevarse realmente bien. No en vano, Meca disfruta de generosas retribuciones municipales -300 euros por asistencia a cada comisión de gobierno, compensaciones por asistencia a las sesiones plenarias, y asignaciones por acudir a las reuniones de cada órgano social donde representa al Ayuntamiento-.

Esta relación no genera simpatías entre los líderes locales de C’s, a quienes gustaría verla en un papel más reivindicativo a la hora de exigir al PSOE el cumplimiento de los acuerdos que ella misma contribuyó a conseguir y que aparecen reflejados en el pacto.

Podría destacarse como episodio significativo de las diferencias entre Ciudadanos y PSOE, y de Meca y sus compañeros, la Junta General de la empresa pública, que tiene a su cargo más de cien trabajadores y que, según los conciertos para formar gobierno, quedaría en manos de los naranjas. Pues bien, los de Rivera pudieron salvar la situación aliándose con el PP, en la oposición, que votaron unidos para renovar los cargos dirigentes de la empresa. Los socialistas, desvinculándose de los compromisos, pretendieron, sin éxito, colocar a uno de los suyos al frente. “María del Mar no estuvo ahí a la altura que esperábamos de ella. La veíamos más cerca del PSOE que de las aspiraciones de su propio partido”.