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Hogueras, desprendimientos, pintadas y basuras ahondan el «alarmante» deterioro de la muralla de Jayrán




PABLO REQUENA / 11·01·2019

Hace más de una semana, la milenaria muralla de Jayrán, en el Cerro de San Cristóbal, amanecía con unas pintadas vandálicas, con el consecuente cabreo general de unos y otros. Entonces, la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía anunciaba que se haría cargo de las tareas de limpieza. Hoy, las pintadas siguen allí. Y no sólo pintadas; también hay zonas de muralla venidas abajo, así como restos de basura por doquier e incluso varias zonas afectadas por lo que sin duda se debe a distintos encendidos de fogatas a los mismos pies del monumento almeriense por antonomasia. Todo, sin olvidar el acero corten que se instaló de forma «provisional» en 2011.

ALMERÍA HOY ha visitado la zona (no se pierda las imágenes al final de este texto), y damos fe de que aquello, más que un monumento, parece una zona de guerra, lo que nos hace preguntarnos si esto ocurriría en cualquier otro monumento de cualquier otro lugar; diez días después de aquellas pintadas que tanto espacio y tiempo ocuparon en los medios (y años después de otras tantas que jamás fueron limpiadas), nadie sabe cuándo se va a actuar sobre la castigada muralla de Hayrán.

Así las cosas, hemos hablado con dos de los colectivos culturales de la provincia más reivindicativos, Acción por Almería y Amigos de la Alcazaba, y ambos coinciden en señalar la situación como «alarmante».

«El denigrante estado de la muralla de Jayrán —declara Jesús Muñoz, presidente de Acción por Almería— no es sino el ejemplo del problema que tenemos en toda la provincia de Almería con el patrimonio histórico y cultural. En la capital de la provincia, en pleno centro de la ciudad, no sabemos mantener adecuadamente elementos patrimoniales como la muralla de Jayrán», lamenta.

Además, apunta que no estamos ante «un mero problema de vandalismo». «Estamos ante un problema global, donde falta seguridad, educación patrimonial, inversiones, mantenimiento del entorno... No podemos echarnos las manos a la cabeza porque unos desaprensivos llenes de pintadas el monumento, cuando las cabezas visibles de nuestros representantes políticos son los primeros que lo tienen en un estado lamentable».

Igualmente, Muñoz recuerda que este problema viene de lejos. «Aquel antiguo y triste barrio de Las Perchas se echó abajo, y toda esta zona del centro de Almería no ha evolucionado. Se eliminó un gueto de prostitución, y al final se acabó construyendo lo que ha terminado convirtiéndose en un gueto que la ciudad no ha sabido integrar. Hablamos de ausencia de jardines, de accesos, de cualquier tipo de servicio con el que cuentan en otra parte de la ciudad».

Por su parte, Francisco Verdegay, portavoz de Amigos de la Alcazaba, critica que «no se quitan las pintadas en la muralla, ni las del otro día ni las que se hicieron hace años». «No tengo constancia de que se hayan borrado nunca», afirma refiriéndose a la parte de muro del Cerro de San Cristóbal. «La Delegación dijo que estaba presupuestando dinero para arreglar la muralla. Bueno, así llevamos toda la vida, y no se hace nada», denuncia.

«Aquí hay dos elementos; el deterioro por las pintadas y el causado por la vegetación. Estamos viendo que crecen matas por todos lados, y eso también resquebraja la muralla. Me pregunto desde cuándo no se ha actuado allí para eliminarlas. Y luego está la basura; nada nuevo, por desgracia», añade.

En cuanto a si el cambio de gobierno en la Junta de Andalucía puede agilizar una actuación en la muralla, lo ve así: «Estamos viendo que estos, para lo que les queda en el convento, se mean dentro. En cuanto al nuevo delegado, le pediremos una reunión una vez sea nombrado, como hacemos siempre, y veremos qué pasa. Desde luego, mucho tienen que cambiar las cosas en Almería. No sé si habría un empuje importante por el hecho de que coinciden el mismo partido en la Junta y en el Ayuntamiento, pero me temo que cualquier actuación seria en la muralla va para largo».


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