«Aquí sólo está regulada la punta del iceberg de los pisos turísticos»

Hosteleros almerienses ven con buenos ojos la medida anunciada en Palma de Mallorca, y creen que «es el camino a seguir»


Panorámica de Aguamarga, en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.

ALMERÍA HOY / 24·04·2018

A partir del mes de julio, Palma de Mallorca será la primera ciudad española que prohíba todas las viviendas turísticas en pisos —sí se permite en viviendas unifamiliares—, una medida que se toma después de que este tipo de negocios haya aumentado hasta un 50% en dos años, y teniendo en cuenta que de las 11.000 plazas existentes en la isla, sólo 645 tienen licencia.

Así las cosas, los hosteleros almerienses admiten ver con buenos ojos esta iniciativa pionera en nuestro país. El portavoz de Ashal, Diego García, explica a este medio que «la problemática del uso turístico de las viviendas vacacionales es muy importante, ya que aquí sólo está regulada la punta del iceberg de los pisos turísticos».

En ese sentido, desde Ashal apuntan ser «partidarios de que todo el mundo que explota un negocio en su vivienda lo regule como corresponde» para compaginar la «calidad de vida de los vecinos» con los derechos de los turistas, sin olvidar que «hay que sacar a flote toda esa economía sumergida».

«Las Islas Baleares han sido pioneras en multitud de leyes turísticas, y creemos que el camino a seguir será ese», afirma Diego García, quien señala la reunión mantenida con el consejero de turismo andaluz para tratar el asunto. «En la provincia de Almería tenemos un volumen grande de este tipo de pisos en la zona del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar y en Roquetas», sentencia el portavoz de un colectivo profesional desde donde estiman que sólo el 20% de los pisos turísticos almerienses están regulados.