El PSOE pide que Góngora no sea alcalde de El Ejido por estar imputado

El regidor electo sigue acusado por un juez de haber cometido varios delitos contra Hacienda, incluyendo blanqueo y falsificación de documentos


Tomás Elorrieta, candidato del PSOE a la Alcaldía de El Ejido.
EUROPA PRESS / 01·06·2015

El secretario general del PSOE de El Ejido y concejal electo, Tomás Elorrieta, ha demandado este lunes al PP «responsabilidad» y le ha pedido que «no permita que el sillón» de la Alcaldía «sea ocupado» por el alcalde electo, Francisco Góngora, imputado según remarca «por graves delitos».

«Los delitos fiscal, de falsedad en documento público y de blanqueo de capitales son muy graves, y pueden acarrear duras penas e incluso la inhabilitación para cargo público», ha trasladado Elorrieta, para quien el PP «por el bien de este municipio, debe nombrar alcalde a otra persona que no se encuentre en unas circunstancias como esas».

El edil socialista ha asegurado que El Ejido «no puede estar un día sí y otro también inmerso en la crónica judicial de la provincia». A ese respecto, ha afirmado que «el alcalde prometió que, si su imputación se confirmaba, no seguiría siendo alcalde pero, como es habitual en él, está faltando a su palabra y no parece dispuesto a evitar a los vecinos de este pueblo la vergüenza de seguir teniendo un alcalde con problemas con la Justicia».

Elorrieta, quien ha destacado el «respeto» de los socialistas ejidenses a la «voluntad de las urnas», ha pedido al PP que «evite que este municipio vuelva a verse» en la situación de que su «nombre aparezca en los medios de comunicación asociado a un largo proceso judicial y a una posible condena de su alcalde».

«Todo esto perjudicaría seriamente la imagen de nuestro pueblo y de sus vecinos, que ya están un poco hartos de que se asocie su nombre a cuestiones negativas. El PP puede y debe evitar que se llegue a esa situación, por el bien de los ciudadanos, que son los que han hecho posible que sus representantes ganen las elecciones, y a quienes les deben un mínimo de respeto», ha concluido.